
Según algunos estudios tan sólo el 6 por ciento de
las empresas gestiona el talento de forma integrada.
La gestión
integrada del talento consiste en un modelo alineado con la estrategia de la
empresa que tiene en consideración:
·
La
identificación de las personas con talento en la organización.
·
El desarrollo
de sus capacidades.
·
La asignación
de las personas adecuadas a los puestos adecuados y en el momento y coste
adecuados.
Además tenemos
que considerar que las organizaciones actúan hoy en un escenario cambiante,
complejo, siempre en la búsqueda de un equilibrio que difícilmente puede ser
permanente.
Sin duda vivimos
en la era del conocimiento, y la información y la inteligencia son las
materias primas más deseables y costosas para el éxito de las empresas.
La presión
constante por conseguir nuevos mercados, nuevos clientes, nuevos productos y
soluciones nos obliga al aprendizaje continuado. A estar dispuesto a cambiar
permanentemente. Esta es la paradoja en la que tendrán que actuar las
empresas de éste siglo: Cambiar constantemente para lograr una identidad.
Desarrollo
organizacional, aprendizaje organizacional, cultura de la innovación,
creatividad y cocreación, gestión del conocimiento, liderazgo transaccional,
entornos de trabajo colaborativos, etc. son términos que empiezan a sonar y
algunas empresas comienzan a incorporar en su estrategias de negocio.

